La de 2020 fue una edición diferente de La Voz. Entre sus novedades en el formato pudimos ver a una ‘quinta coach’ que daba una nueva oportunidad a quienes iban siendo eliminados del concurso y, además, debido a la pandemia, la final por primera vez no fue en directo, por lo que el ganador fue elegido entre el público asistente al plató y no con las votaciones de los telespectadores. Aun así, lo que no ha cambiado es que hemos podido disfrutar de algunas interpretaciones inolvidables. Repasamos en este post las mejores actuaciones de La Voz 2020.

A change is gonna come – Isaiah Kelly

Isaiah Kelly se convirtió en el ganador de La Voz 2020, no sin sortear obstáculos. Alejandro Sanz lo eligió en las audiciones a ciegas y nadie lo robó cuando fue descartado.

Sin embargo, Míriam Rodríguez lo respetó y el público decidió que debía tener otra oportunidad. Así que eligió como ‘madrina’ a Laura Pausini y con ella se alzó como la mejor voz del concurso.

Entre sus mejores actuaciones se encuentra su interpretación de A change is gonna come, una canción de Sam Cooke con la que llenó todo el escenario durante las semifinales del programa.

Corazón partío – Paula Espinosa

Paula Espinosa es una brillante estudiante de astrofísica que con su inconfundible voz enamoró a los coaches y al público.

En el equipo de Laura Pausini, fue la finalista más joven de la edición de 2020 de La Voz con 19 años y demostró que hacía magia con su peculiar timbre y con una guitarra o un piano entre los dedos.

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Ha hecho versiones espectaculares a lo largo de su andadura en el concurso, pero en este post nos quedamos con su talento al piano para interpretar Corazón partío, que aquí casi ni se parece a la canción original de Alejandro Sanz.

Lágrimas negras – Miguelichi López

Miguelichi López ha sido uno de los talents más carismáticos de la edición de 2020. En las audiciones a ciegas todos los coaches se dieron la vuelta, excepto Alejandro Sanz, que fue bloqueado.

Se fue con Pablo López y acabó llegando a la semifinal del programa de Antena 3 con actuaciones memorables. Pero vamos a quedarnos con su primera aparición en el concurso, en la que el de Sanlúcar ya conquistó a todo el mundo. Queda en el recuerdo su particular versión de Lágrimas Negras de Bebo Valdés y Diego el Cigala.

Feeling good – Roger Padrós

Roger Padrós aprendió a tocar el piano con 5 años y con él se comió el escenario de La Voz cantando Feeling good, el clásico de Michael Bublé.

Este joven compositor barcelonés está a punto ya de sacar su primer trabajo, producido por el guitarrista de Antonio Orozco.

Pero fue Pablo López quien se lo llevó a su equipo y con él consiguió colarse en la semifinal del concurso gracias a su prodigioso talento.

La llorona – Sergio Chaves

Sergio Chaves es un joven gaditano que con descaro se plantó en el escenario de La Voz para cantar, a su manera, una de las canciones más icónicas de Chavela Vargas: La llorona.

Fue empezar a cantar y Pablo López y Laura Pausini se dieron la vuelta entusiasmados. El malagueño se lo llevó a su equipo pero, tras quedar apeado del concurso, Antonio Orozo lo robó para su elenco de talents.

Y, aunque fue uno de los ocho eliminados en la batalla final, tuvo una tercera oportunidad de la mano de Míriam Rodríguez.

Aunque, con todas las veces que subió a cantar delante de los coaches, nosotros nos quedamos con esa primera vez.

Tengo un trato – Dayana Emma

Otra que tuvo varias oportunidades en la edición 2020 de La Voz fue Dayana Emma, una camarera castellonense que quiso ser actriz en Cuba pero que acabó descubriendo que su vocación era la música.

No fue elegida en las audiciones a ciegas, pero Alejandro Sanz consiguió que se le diera una segunda oportunidad, así que, cuando volvió a intentarlo y tres coaches se dieron la vuelta, ella lo eligió a él.

Cuando fue descartada la robó Pablo López y con su equipo llegó hasta la fase final, donde sorprendió con una canción de Mala Rodríguez: Tengo un trato.

Malamente – Curricé

Si hablamos de versiones que nada tienen que ver con la canción original, este tema no puede faltar. Uno de los finalistas de La Voz 2020 dio un giro de ciento ochenta grados a uno de los grandes éxitos de la música de los últimos años.

Curricé hizo que el Malamente de Rosalía sonara a rock y le puso ese nervio de su estilo inconfundible. Arriesgó en esa final y, aunque no pudo ganar el concurso, dejó muy sorprendidos a los coaches.

Gonzalo Alhambra – Qué bonita la vida

Gonzalo Alhambra comenzó en el equipo de Alejandro Sanz en la edición de 2020 de La Voz, pero tras ser descartado fue Antonio Orozco quien lo robó para su causa.

Este joven andaluz, estudiante de Derecho, encandiló con su talento a los coaches y una de sus mejores actuaciones fue durante la fase de asaltos, en la que interpretó Qué bonita la vida, la canción de Dani Martín, en una versión aflamencada con su guitarra en mano. Dejó sin palabras a todo el mundo.

Tan bien lo hizo que Pablo López le pidió que cantara su particular versión de Pienso en tu mirá, de Rosalía.

I believe I can fly – Johanna Polvillo

Johanna Polvillo ganó el concurso musical Menudas estrellas cuando era pequeña y fue en otro programa, La Ruleta de la Suerte, donde recibió la noticia de que era una de las seleccionadas para participar en La Voz.

En el equipo de Antonio Orozco se coló en la final del concurso y suya es una de las mejores actuaciones de esta edición, la versión de I believe I can fly que interpretó en la final del talent show.

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